El estadio es su casa, su equipo es su religión y los integrantes de la barra sus hermanos. Citando a Galeano "El fútbol es la única religión que no tiene ateos". ¿Pero a qué se debe esta pasión? ¿Por qué el resultado del domingo puede influir en es estado de animo del hincha el resto de la semana?

Tenemos que empezar por definir que es un hincha:

Durante la semana no habla de otra cosa mas que de su equipo, su estado de animo depende totalmente del resultado del último partido, si ganan, el hincha es pleno y feliz, lo demás no importa mientras gane su equipo; un club con el cual se siente identificado, pude haber mil razones; como: Por tradición familiar, por algún regalo, por un ídolo, por un partido al que fue o por su lugar de residencia. No se siente identificado con la grandeza si no con el sentimiento de pertenencia a una institución.
Si juega su equipo, dice "jugamos", si gana "ganamos", si empata "empatamos" y el que cundo su equipo pierde dice "perdimos", ¡ese!, es el verdadero hincha.
En el estadio, el hincha grita, sufre, escupe, salta y grita cada gol como si se ganara la lotería; muchos lo llaman enfermo y loco pero el sabe que solo es un verdadero enamorado de su equipo. Esta dispuesto a sacrificar cualquier compromiso con tal de estar en el estadio; ya nunca va a misa porque según él, las prioridades son primero y después vienen los gustos; evidentemente ver a su equipo es la prioridad.

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